lunes, 12 de mayo de 2014

Vení. 
Acercate a esta rabia entera,
única, cabizbaja, fértil,
que empuja a mirar 
sin lentes 
cada una de las pasadas tinieblas. 

viernes, 18 de abril de 2014

Quise ver las ciénagas 
en los ojos de la codicia
y la aurora fugaz
en las cartas de amor nunca escritas

Y quise ver un numero impreciso de abrazos 
donde solo hubo tierra yerma, cal y sueño

Quise despejar dudas de negruras
donde existían vigas impasibles y quietas

Quise acompañar al Che en esa alborada 
cuando abría de veras el jordán de la historia 
e incluso de su mismísimo pasado

Quise ser tenue, sutil en todas mis cicatrices 
para no alentar espejismos de dolores incautos

Y quise soñar con mayúscula en cada tarde
cuando la ternura se me escapaba 
junto a las ratas de aquel verano. 

Quise decir todo lo que no fue dicho
y apenas pude conmigo, con mis silencios
con mi rabia y con mi grito. 

Creí que quise lo que verdaderamente quise
pero fue un soplo, un ruido escondido, 
un temblor esquivo
apenas un atisbo
en la faz de una pequeña historia. 

jueves, 17 de abril de 2014

Yo que fui capaz de negar la esclavitud
y vi a un rabino (maestro) quemarse las pestañas en fuego de libros,
yo que combatí imperios 
romanos y faraones.

Yo que morí en Treblinka y que acuné el Talmud en una casa de Amsterdam junto a los vidrios ajados del gran óptico, 

Yo que fui Metzadá herida en el centro exacto de la carne y la montaña 
y escribí sobre mi mismo la piel de mi propia historia.

Yo que traje a Freud a objetivar el sexo en su pasión real de incendios 
y juré con el Saber mientras tomaba lagrimas de cultura, 

Yo que me fui con Einstein a insultar La Nada, 
y nací con Nadina para esperar el Todo. 

Yo que crecí en un gueto destrozado donde la hermenéutica nacía larvada y alegre, 
y escuché a Emmanuel Levinas junto a una cortina rota al lado de la tarde

Yo que lo escondí a Wallerstein en la pieza de atrás para que los sabuesos de la historia no lo difamaran,
y que mire una vez a Derrida cruzar una calle en el sol vertical del Magreb.

Yo que nunca fui silencio y giré en las persecuciones para presentarles batalla, 
yo sé lo que es el Bar Mitzvá, quien es yehuda macabeo y quien es David.

Lo sé porqeu supe,  una vez, enunciar sus heridas  en la noche arrebatada, 
en su significado dolido y grave. 

Por eso --porque sé--
es que tarareo con quienes cantaron y cantarán la melodía del ritual. 

No para celebrar el brillo, 
sino para abrazarme con mis hermanos, 
los Justos, 
Jesus, Radowitsky, Osatinsky, 
esos que permanecen fieles 
e irónicos 
al lado de la chimenea azul 
de las rasgadas 
y amadas dignidades.  

miércoles, 26 de marzo de 2014

Todos tenemos épocas de Vallejos y tiempos de Whitman
unas son nubérrimas sin frazadas
salpican como dolor acurrucado. 
Otras son de serpentina, se deslizan
por recovecos de miel y madrugadas

Ahora sabemos
después de tantos trenes en el cuerpo
que habremos de cruzar ambos poemas
para poder acaso 
mirar el cielo. 

domingo, 23 de febrero de 2014

No le avisamos a nadie de este tono de corchea  sin medallas
Y nos hicimos cargo de la desorganización planificada de la inercia
Decidimos conspirar con antecedentes de ráfagas, de goces y de ausencias.

No fuimos eficaces con los mandatos graves de seriedad absoluta
Ni con quienes nos pedían mesura, estertor, rigidez y aplomo.

Solo decidimos sin escuadra ni disciplina beber el agua directa de la lluvia,
Quisimos mojarnos con su sol y reír a carcajadas del placer de la osadía 

domingo, 16 de febrero de 2014

me quedé en riestra de sabanas 
--con intemperie--
con un vino prometido, 
una serpiente de promesas 
de alguna noche entera
(augurada detrás de todos los tiempos buenos no cansados)

Fui en ese momento una suma de apilados Eros (en fotografías)
que venían de un tiempo bastante impreciso, quizas taciturno, de siesta, pero exacto.

Simples tardes, apuradas o mañanas en un rato
de combustión de uñas, silabas y goces

Algo que la especie humana 
practica en sus secretos
y que en nosotros 
tiene 
apenas 
un atisbo con ternuras.

Con brisa simple que alcanzan, 
solito, 
para una fiesta de miradas, 
incluso
en las ausencias.

O de espacio de recreo limpios 
en el patio, 
en  medio de la nada

Quizás seamos grititos 
en la medianía 
de unas simples vidas
o tenues vuelos 
sin alas 
por encima de los hombros:
¿Quién sabrá de esta dicha silabeada, 
con ritmo, 
en unos cuerpos?
¿Quién sabrá de alegrías simples y fluidas marcadas por roce 
y por minutos?
¿Quién sabrá 
--al fin-- 
frente a un par de tumbas:
Esos que están ahí...: 
¿Sintieron?

domingo, 26 de enero de 2014

ustedes creen despreciarla
la sublevan y la barren lejos suyo
la señalan en cada playa que conocen
y nunca la convierten en canción

ustedes la ven trastabillar en la escalara
la empujan en sus sueños
y la celebran en los velorios

ustedes la crucifican en su padre, su hijo y su espíritu non-sancto
o la humillan en sus hospitales
y no la nombran para no convocarla. 

yo
en vez
la desprecio
la desafío
taciturno
y la miro fijo a los ojos
de guadaña
antes de cobrarle su negrura. 



Hoy decidí tender las sabanas con palabras
Y me encontré un deseo escondido
Al lado de una almohada.
Intenté atraparlo
Pero se escapó por unos pliegues de la tarde.

Solo pude entrever su brillo sin cordura
Y su tibia nitidez con alegría.

Hoy aprendí que tender la cama
Le pone luz al cuarto.

sábado, 4 de enero de 2014

Esta tarde asesinó el poema
su forma simple 
de autenticidad desierta
su intención desolada e inmensa

Siempre nos refugiamos
en lo que está incrustado 
en los pliegues de la biografía,
en cada uno de sus cartílagos, 
en las astillas enojadas,  
en la médula furiosa

Esta tarde nos hacemos eco
de la inmensa desazón
que trae el silencio cansado

sábado, 21 de diciembre de 2013

Cuando el tiempo empiece a sellar con frío
nuestros brindis de fiestas ya distantes 
nos visitarán amigos presentes, perdidos
para conjurar las lagrimas oscuras y brillantes.

martes, 3 de diciembre de 2013

Hay días que terminas de 


colador/


a veces son temporadas/ 


una ráfaga de ametralladora 


que te arrasa/ 



que te consume en los 

adentros/ 



pero sabes/ sabes/ que la 

mirada prometida/



es mucho mas azul de lo que 

pesabas/ 


ese día/ 


de cicuta/ 


de lluvia de estiércol sobre 


vos/ 

va a quedar labrándote en 

todos/ 


en los compañeros humildes de 


la oscuridad luminosa/ 


y sobre todo/ sobre todo / 


en la limpia esquina donde/ 



por primera vez fuiste valiente/

miércoles, 27 de noviembre de 2013


Quería cruzar una lápida de cristal en una sábana
Y jugar en el drama pequeño de lúgubres risas
Armar un escándalo de murmullos en un festín casi oculto de labios sin sueño
Y pude apenas repetir sus nombres en la esquina de mi espera. 

Alguien escribió en los muros de Auschwitz:
"si dios existe va a tener que pedirme perdón de rodillas"
Otros garabatearon con letras rojas, en Varsovia: 
"Den testimonio, pelamos de Pié hasta morir".

¿Cómo pueden hoy recordarlos sin sentir ese muro?
¿Cómo pueden rememorar con tamaña ajenidad ficticia?

De Ausschwitz a Varsovia destilan algunos de los únicos 
poemas que soy capaz de escribir.
Ambos guían mi vida.
Son un tatuaje a cincel de mi chiquita historia 
anclada en los otros, en ellos, 
y en todos los que quedan. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Quería cruzar una lápida de cristal en una sábana
Y jugar en el drama pequeño de lúgubres risas
Armar un escándalo de murmullos en un festín casi oculto de labios sin sueño
Y pude apenas repetir sus nombres en la esquina de mi espera. 

Alguien escribio en los muros de Auschwitz:
"si dios existe va a tener que pedirme perdón de rodillas"
Otros garabatearon con letras rojas, en Varsovia: 
"Den testimonio, pelamos de Pie hasta morir
¿Cómo pueden hoy recordarlos sin sentir ese fuego?
¿Cómo pueden sentirse cerca con tamaña ajeno dad ficticia?

De Ausschwitz a Varsovia destilan el poema que grito al escribir.

Ambos guian mi vida y son un tatuaje a fuego en mi chiquita historia 
anclada en los otros, en ellos, y en todos los que quedan. 

domingo, 20 de octubre de 2013

Hoy llueve en Buenos Aires/hace 45 años/la tierra se llovió toda/infame/ destrozada/no sé cómo decirlo/sin que suene al durísimo final de su Vida/ inicio también de muchas vidas nuestra/ que no deja de muscular/ de avisar/ de advertir/ de abjurar/ de sacarnos de adentro hacia las pieles mugrientas de mis cumpas/dignos/ militantes calladitos/ de estrellas/ y de barrios/ hacia los dolores todavía/digo/ se me entreveran los ojos/las palabras/ las autónomas lagrimas que quieren tirarse a todo precipicio / que cada una busca/ penarse./ Porque hay un mundo con él/ desde él/y otro/ muy parecido a su propio y desafiante muerte/ cargada por muchos de nosotros/ con cada uno de estos huesos/ que nunca alcanzan a nombrarlo del todo./ Orgullosos/enojadas/ altivos/ por el resto de nuestra minúscula biografía tenue/ ¿Cómo pensarnos sin su inmensa/mirada?/ ¿cómo vernos sin esa sílaba argentina/valenciana/ que lo llama/cada día/ para hacer su mandado de abismal postura / con la Justicia Terrena y un cacho más feliz?/ Que lindo es amarte tanto, Che /Qué bien me hace ser de tu limpio equipo de tierra.

domingo, 13 de octubre de 2013

Hoy llueve en Buenos Aires/

hace 45 años/la tierra se llovió toda/

infame/

destrozada/no se como decirlo/

sin que suene al durisimo final de su Vida/ 

inicio tambien de muchas vidas nuestra/ 

que no deja de muscular/ 

de avisar/ 

de advertir/ 

de abjurar/ 

de sacarnos de adentro hacia las pieles mugrientas de mis cumpas

/dignos/ 

militantes calladitos/ 

de estrellas/ 

y de barrios/ 

hacia los dolores todavía/

digo/ 

se me entreveran los ojos/

las palabras/ 

las autónomas lagrimas que quieren tirarse a todo precipicio / 

que cada una busca/ 

penarse./ 

Porque hay un mundo con él/ 

desde él/

y otro/ 

muy parecido a su propio y desafiante muerte/ 

cargada por muchos de nosotros/ 

con cada uno de estos huesos/ 

que nunca alcanzan a nombrarlo del todo/ 

orgullosos/enojadas/ 

altivos/ 

por el resto de nuestra minúscula biografía tenue/ 

¿Como pensarnos sin su inmensa/

cálida y rotita mirada?/ 

¿como pensarnos sin esa sílaba argentina/

valenciana/ 

que lo llama/cada día/ 

para hacer su mandado de abismal postura / 

con la Justicia Terrena y un cacho mas feliz?/
Qué lindo es amarte tanto, Che /

Qué bien me hace ser de tu limpio equipo de tierra.
Dejé una poesía en un refugio, 
escondido, en una herrumbrosa estación de tren, 
olvidada.

Pensé recuperarla en cualquier verano 
acaso alguna mañana,
perdida, de domingo inútil. 

Pero no fue capaz de esperarme
quieta, fue inasible como un tigre negro, 
esquiva, rebelde y tierna, 
tal cual su letra llorada en una esquina. 
 
Sigo en su búsqueda de ojos inmensos 
similar a la mirada del mar, 
que fui un día. 

domingo, 25 de agosto de 2013

los ojos de mis hijos
son los únicos capaces de mirarme:
desvelan, atraviesan, cantan.

Les dejo al resto el escarnio de la ceguera.

jueves, 15 de agosto de 2013

En la plaza de Toros/ 

que mutila, tortura y asesina /

en la plaza de toros/ 

donde la sangre se derrama con vítores y aplausos manchados /

Ahí hay una caligrafía homogénea/ 

un toricidio infame de cobardes insípidos/

Con las mismas letras/

No hay causalidad, compadre/ 

Hay disfrute intenso /

parabólico de la muerte /

Y hay barro/mucho barro/ 

mezclado con la carne viva que hocica y llora

sábado, 27 de julio de 2013

Sin secreto, ya sabemos


que nos tocaría la horca



por herejes, por blasfemos, 



por leer en los tugurios


siempre un poema de Lorca

miércoles, 10 de julio de 2013

Se Busca tenue labio para ordenar dispares puntillas cotidianas
y un todo de jadeo en sus comisuras para entender la autenticidad del mundo
Se precisa pocos minutos de una espera, nada llantos trasladados por golondrinas
y un secreto sin voces que curan las llagas de vivir a la intemperie
Se Persigue un cómplice apenas susurrado por memorias
y una lámpara que sacuda las posados sin ventanas.
Se busca soporte de piel para algarabía taciturna. 
se ofrece risa, silencio y mediodía. 

domingo, 7 de julio de 2013

Portador de Vilezas

Portador de Vilezas

Nerso de camino vacío 
sin arte en su quiebre tembloroso,  

Sin viento en lo ojos: 
casi un arismo que tiembla siempre 
curiosamente en perpetua retirada:  

Forza su ciclo de farsa 
con impostada, ridícula, elegancia
os perpetua desconfianza que tiempbla y tiembla  
en un juego añil y previsible
Estas ausente de cagón 
sin siquiera soñaduras.

La deslealtad es tu sino, 
tu impostura, 
tu bandera
todo con contagio ultramontano
leve, casi taciturno.

Insípido de profunda alegría en los huesos
humorada en patetismo hueco
denigras a los Honestos de la tierra
en el desprecio a la límpida Virtud

Sos albañal en sínodos que giimen
la vuelta permanente en retirada. 

Girás lejos del jazz 
(de de limpia plegaria) 
y estás cerca de del décimo 
de un abano turbio

Cáscara sin tempo, sin proteína, 
desteñido en cromas, en argumentos. 
impulsas defecciones, escondrijos, 
ubicuas razones de retaguardia. 

Pobre de pleura, de rebeldías
pobre de limpidez sin sesgo ni hidalguía
pobre de fresco ardor en la penumbra
pobre de vos: te espera la revuelta. 

Y pobre de vos mismo, tocayo, 
en tu inexistente cielo,
pobre de carencia, rodeado de basura, 
de insípida existencia. 

Pobre, en la tina de su fulgurante estiércol
con ratas comidas por engreído oro. 

Pobre cual riqueza de soledad marciana
y pobre en la certeza de tu propia abismo.

Pobre de cero en la mirada
porque  te esperamos pacientes en tu hora
y nos tiene atentos 
a tu paso en la vereda.  

miércoles, 19 de junio de 2013

con las sábanas tambien brindan los vientos
algún día en un otoño de milenios
de saliva risa, hasta la próxima, dirá la espera
hasta el viento dirá la calle:
hay fiesta en el segundo piso

domingo, 12 de mayo de 2013


apenas recuerdo un velo de palabras
presentes y sólidas
únicas como rocas en los ojos:
con yeats, auden, joyce
en celebración inicial
mientras me acomodaban los huesos 
uno a uno
dispuestos en mi cuerpo. 

Eran tardes de vuelo
con un olor que no volví a respirar 
nunca mas, 
y cuentos, de nieves con calor extraño
impronunciable,  
con acento de abuela
y la cara cortada de Auden dispuesta en la noche. 

Una pátina de rojo en un horizonte
que se distrae con un vaiven de polleras 
de infinito deseo que tiembla
estampado en un aire que todavia
frecuento
con olvidos