Hoy llueve en Buenos Aires/hace 45 años/la tierra se llovió toda/infame/
destrozada/no sé cómo decirlo/sin que suene al durísimo final de su Vida/
inicio también de muchas vidas nuestra/ que no deja de muscular/ de avisar/ de
advertir/ de abjurar/ de sacarnos de adentro hacia las pieles mugrientas de mis
cumpas/dignos/ militantes calladitos/ de estrellas/ y de barrios/ hacia los
dolores todavía/digo/ se me entreveran los ojos/las palabras/ las autónomas
lagrimas que quieren tirarse a todo precipicio / que cada una busca/ penarse./
Porque hay un mundo con él/ desde él/y otro/ muy parecido a su propio y
desafiante muerte/ cargada por muchos de nosotros/ con cada uno de estos
huesos/ que nunca alcanzan a nombrarlo del todo./ Orgullosos/enojadas/ altivos/
por el resto de nuestra minúscula biografía tenue/ ¿Cómo pensarnos sin su
inmensa/mirada?/ ¿cómo vernos sin esa sílaba argentina/valenciana/ que lo
llama/cada día/ para hacer su mandado de abismal postura / con la Justicia
Terrena y un cacho más feliz?/ Que lindo es amarte tanto, Che /Qué bien me hace
ser de tu limpio equipo de tierra.
domingo, 20 de octubre de 2013

domingo, 13 de octubre de 2013
Hoy llueve en Buenos Aires/
hace 45 años/la tierra se llovió toda/
infame/
destrozada/no se como decirlo/
sin que suene al durisimo final de su Vida/
inicio tambien de muchas vidas nuestra/
que no deja de muscular/
de avisar/
de advertir/
de abjurar/
de sacarnos de adentro hacia las pieles mugrientas de mis cumpas
/dignos/
militantes calladitos/
de estrellas/
y de barrios/
hacia los dolores todavía/
digo/
se me entreveran los ojos/
las palabras/
las autónomas lagrimas que quieren tirarse a todo precipicio /
que cada una busca/
penarse./
Porque hay un mundo con él/
desde él/
y otro/
muy parecido a su propio y desafiante muerte/
cargada por muchos de nosotros/
con cada uno de estos huesos/
que nunca alcanzan a nombrarlo del todo/
orgullosos/enojadas/
altivos/
por el resto de nuestra minúscula biografía tenue/
¿Como pensarnos sin su inmensa/
cálida y rotita mirada?/
¿como pensarnos sin esa sílaba argentina/
valenciana/
que lo llama/cada día/
para hacer su mandado de abismal postura /
con la Justicia Terrena y un cacho mas feliz?/
Qué lindo es amarte tanto, Che /
Qué bien me hace ser de tu limpio equipo de tierra.

Dejé una poesía en un refugio,
escondido, en una herrumbrosa estación de tren,
olvidada.
Pensé recuperarla en cualquier verano
acaso alguna mañana,
perdida, de domingo inútil.
Pero no fue capaz de esperarme
quieta, fue inasible como un tigre negro,
esquiva, rebelde y tierna,
tal cual su letra llorada en una esquina.
Sigo en su búsqueda de ojos inmensos
similar a la mirada del mar,
que fui un día.

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