los ojos de mis hijos
son los únicos capaces de mirarme:
desvelan, atraviesan, cantan.
Les dejo al resto el escarnio de la ceguera.
domingo, 25 de agosto de 2013

jueves, 15 de agosto de 2013
En la plaza de Toros/
que mutila, tortura y asesina /
en la plaza de toros/
donde la sangre se derrama con vítores y aplausos manchados /
Ahí hay una caligrafía homogénea/
un toricidio infame de cobardes insípidos/
Con las mismas letras/
No hay causalidad, compadre/
Hay disfrute intenso /
parabólico de la muerte /
Y hay barro/mucho barro/
mezclado con la carne viva que hocica y llora

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